El Diablo

Por Max Ehrlich* El Diablo estaba echado en la cama, de espaldas, fumando un cigarrillo. Fumaba perezosamente, haciendo anillos de humo, mirando cómo ascendían por el aire y se aplastaban después por el techo. De vez en cuando consultaba el reloj y fruncía el ceño. El Diablo esperaba una llamada telefónica. No tenía cuernos, ni… Seguir leyendo El Diablo