El hijo de Malcolm Lowry

Se apareció en cuanto las puertas se abrieron de azotón. Él iba de traje gris, camisa blanca y cobarta tan naranja como el tono de su piel. Los ojos verdes, que alguna vez fueron azules, me miraron un instante, lo que duró el pitido que advierte el cierre de puertas, y luego subió al vagón.… Seguir leyendo El hijo de Malcolm Lowry

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Miénteme como siempre (culpable o no)

El recuerdo es una fotografía indeleble: yo, de unos cinco años, sentado, recargado en una pared de mi casa, la que está junto a la puerta de salida, con un boliche en las manos a manera de micrófono, y mi madre al fondo, en la cocina, cocinando, mientras el disco, un acetato ya madreado que… Seguir leyendo Miénteme como siempre (culpable o no)

El Tailer

Con cariño para Rodolfo Segoviano Se desnudó el torso, puso los dos puños en guardia y te dijo: Bienvenido al club de la pelea. Sujetaste el vaso transparente de plástico con los dientes, también te quitaste la playera, levantaste los brazos y miraste aquellos ojos verdes en la cabeza rapada, sin cejas; un fulano diez… Seguir leyendo El Tailer